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Buceo Adaptado, una experiencia de buceo de aventura en México

Pocas actividades recreativas o deportivas requieren que el participante utilice tanto equipamiento para su práctica, como el buceo. El medio subacuático exige que quien desee realizar una inmersión segura haga uso de un traje de neopreno, como una piel extra; de una máscara o visor para poder contar con un espacio de aire entre los ojos y el agua; unas aletas para poder generar impulso; un chaleco para controlar la flotabilidad y un sistema que haga posible la respiración. Todas son adaptaciones ante un medio para el cual los humanos no evolucionamos. En cierta medida es algo muy similar a la discapacidad: es el entorno el que hace la diferencia
El buceo adaptado es la actividad de buceo que se realiza por personas con discapacidad con asistencia profesional especializada. Tiene cinco diferencias básicas con el buceo convencional. La más importante es el personal involucrado, quien debe de ser un buzo profesional certificado por una agencia especializada como RAID, IAHD, HSA o similar. Los profesionales tienen la tarea de desarrollar actividades seguras y una experiencia adecuada a cada persona. Un segundo elemento son las técnicas, las cuales se encaminan a que cada persona con discapacidad logre desarrollar las habilidades requeridas para el ejercicio placentero y seguro del buceo, estas técnicas involucran a uno o más profesionales que pueden complementar e incluso sustituir una función, como por ejemplo el pataleo. Un tercer elemento es el equipo, el cual tiene como base el mismo equipo que el buceo convencional al cual se le hacen adecuaciones siempre con un parámetro basado en la seguridad y considerando las condiciones específicas de cada persona; un cuarto elemento es la logística, aquí entra en funcionamiento toda la cadena del turismo ya que implica el traslado y transportación de las personas con discapacidad y sus acompañantes desde su hogar, hasta los sitios de buceo, pasando por terminales aéreas, marítimas, hoteles y restaurantes con condiciones óptimas de accesibilidad.
Por último el quinto elemento es el monitoreo pre y post inmersión, el cual se realiza con un equipo interdisciplinario que puede incluir familiares, médicos, terapeutas y otros profesionales del buceo. El buceo es una práctica que afecta sensiblemente el cuerpo de las personas, y lo hace de manera diferente para cada una de ellas. Por ello es importante contar con la mayor información posible para saber las condiciones, límites y alcances de cada individuo antes de las inmersiones, así como el estado físico después de cada buceo.
Todo esto quizás pueda sonar complicado o limitante para el ejercicio del buceo, sin embargo cada vez es más sencillo encontrar profesionales especializados en el buceo adaptado en México y la cultura de la inclusión ha ayudado a generar mejores condiciones de accesibilidad. Aunque el reto pareciera ser físicamente desafiante, el resultado es una experiencia emocional y sensorial inigualable.
La magia del buceo empieza en el primer momento de ingresar al agua, la flotabilidad, el entorno subacuático genera una sensación de pérdida del efecto de la gravedad sobre el cuerpo, esto facilita una movilidad con menor esfuerzo, así una persona parapléjica no resiente el peso de sus piernas y le basta aprender a bracear para poder desplazarse.
Más de 200 personas con amputaciones, paraplejia, personas con parálisis cerebral, usuarios de sillas de ruedas, personas ciegas, personas de espectro autista o con síndrome de down han vivido la experiencia del buceo adaptado en actividades de diferentes actividades promovidas por Organizaciones y Empresas como Buceo sin barreras México, Azul Profundo o Centro de Rehabilitación Infantil BCS.
Las personas con discapacidad que han buceado coinciden en sus expresiones de una sensación de logro incomparable; el descubrimiento de nuevas habilidades físicas que solo el medio acuático posibilita; la generación de un nuevo círculo social ya que el buceo siempre se hace en grupo y una forma diferente de relacionarse con el entorno.
Una persona con discapacidad puede obtener un certificado para bucear el cual esta clasificado en tres niveles dependiendo del nivel de asistencia que se requiera. El nivel 1 incluye a personas que requieren asistencia para el ingreso y salida del agua, para armar su equipo y algunos detalles menores. El nivel 3 incluye a personas que requieren de asistencia de mínimo dos profesionales del buceo para llevar a cabo las habilidades necesarias para un buceo seguro, esto puede incluir pataleo, apoyo para control de flotabilidad, entre otras.
Actualmente el buceo adaptado no es considerado una práctica terapéutica, se enmarca exclusivamente en lo recreativo, sin embargo la experiencia trasciende al interior de las familias y acompañantes de los participantes, ya que es una actividad que posibilita que personas con discapacidad convivan y se enfrenten a un entorno adverso con sus seres queridos de manera exitosa, divertida y segura.
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